Archivos de la categoría ‘Postdata’

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EL POSDATA: Don Manué y sus palmeros

Miércoles, 13 Febrero, 2008

lopera.jpgNavengando por internet me llevo la desagradable sorpresa de que se ha creado por parte de un sector del beticismo una plataforma de apoyo a Lopera, bueno, perdón, una plataforma de apoyo a “Don Manué”, que es como al individuo le gusta que se dirijan a él y es la forma de llamarlo que tienen los palmeros del mafioso del Fontanal. Read the rest of this entry ?

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EL POSDATA: El perro del hortelano.

Miércoles, 21 Noviembre, 2007

Si, el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Es una frase muy popular de este país tan prolífero a tirar de dichos y refranes para expresar, en mi opinión, el comportamiento de cierta persona (para mí personaje o personajillo) que no hace algo y al mismo tiempo no deja hacerlo a los otros. En realidad no estoy muy de acuerdo con esta definición, y por tener el “honor” de conocer algún “perro del hortelano”, creo que habría que hacer algún que otro cambio en la citada frase y expresarla como realmente lo percibo yo: persona que no puede o no tiene la oportunidad de hacer, poseer o tener algo ( ya sea objeto, persona, popularidad, etc…) y debido a su envidia, maldad, baja autoestima, hipocresía, y un largo etcétera… no deja hacerlo a otra persona que sí tiene dicha oportunidad, ya sea por el destino, la suerte o la casualidad; o sea por todos los síntomas contrarios al “perro del hortelano”, es decir, por caridad, bondad, autoestima y sinceridad.

El “perro del hortelano” no va de frente, ataca por la espalda y a traición. Va de incógnito y bajo una apariencia angelical, aunque hay veces que por sus actos llega a desprender verdadera maldad. No tiene piedad, y cuando elige a su víctima la asedia hasta ser capaz de hacer perder los nervios a la persona más tranquila y correcta del mundo. La envidia le hace perder toda coherencia y percepción de la realidad, no para, tiene que llegar a su propósito y para ello necesita aliados y se rodea de ellos, porque es cobarde, muy cobarde y su única meta es hacer el vacío a la persona que tiene todo lo que él desea, la cual es el motivo de su envidia y odio irracional.

En fin, cualquiera de nosotros ha dicho alguna que otra vez esta frase de “ni come ni deja comer” en un plan de cachondeo y guasa a algún amigo, familiar o conocido. Es un dicho gracioso y simpático que normalmente va ligado a una situación de broma y en una charla amigable, aunque de vez en cuando hay personas que lleván la frase a una situación límite y es ahí cuando es peligroso y patológico todo ésto.

Y hago hoy aquí esta reflexión porque de un tiempo para acá me voy dando cuenta de que cada vez hay más situaciones en las que “el perro del hortelano” se presenta en su versión más patológica e irreal, y ésto no mola nada cuando en realidad lo tienes más cerca de lo que crees. Así que quiero hacer recapacitar a todo el que lea esta reflexión que esta humilde persona vierte en este humilde blog, de que miremos cada uno de nosotros en nuestro interior y veamos si nos identificamos con “el perro del hortelano”, y si es así y aprovechando que tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina, intentemos cambiar, dejarnos de envidias estúpidas, ser mejores personas y llevarnos bien con los demás, en especial con los más cercanos a nosotros………., he dicho.

Spf.

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EL POSDATA: Hoy tu corazón ya tiene un siglo.

Miércoles, 12 Septiembre, 2007

Hola, ¿qué tal estás?. Estoy seguro de que estarás estupendamente. Por aquí estamos todos muy bien aunque estoy seguro que eso ya lo sabes pues cada día que pasa estás pendiente de todos nosotros. Hace años que te fuistes pero no por eso me olvido de tí, la verdad es que te recuerdo mucho y estás en mis sueños en numerosas ocasiones.

Hoy es una de esas ocasiones que no he podido evitar acordame de tí y es el motivo por el cual te escribo estas lineas que no sé si te llegaran allá donde estés, pero que me hacen sentir bien. Te escribo para comentarte que hoy cumplimos un siglo, cien años, tuyos cien años tuyos siempre, como reza el lema del centenario. Que si, que el Betis ya tiene un siglo y este cumpleaños es tan nuestro como de todos vosotros, béticos que un dia os fuisteis pero que cada domingo estais animando como el que más en el Cuarto Anillo del Villamarín y que vísteis al Betis ganar una liga y jugar en tercera, que vísteis al Betis en lo más alto y en la más profunda de las miserias. Este día va por todos vosotros especialmente, y por eso hoy me acuerdo de tí y te lo cuento como si fueras a leer estas lineas. Porque recuerdo cuando me contabas la época en que el Betis estaba en tercera división y que cogíais los bocadillos y os íbais a Utrera a verlo jugar, cuando nació la leyenda del “manque pierda” y cuando ascendió a segunda después de siete años que parecía que habíamos ganado la copa de Europa. También recuerdo cuando me relatabas esa Copa del Rey en el 77, en el Calderón con los penalties parados por Esnaola y ese viaje de vuelta que se te hizo eterno y que no parabas de llorar porque te acordabas del abuelo que se había ido dos años antes y que hubiera disfrutado como el que más. Sé como es esa sensación, me ocurrió lo mismo 28 años después. Porque sabrás que volvimos a ganar la Copa, de nuevo en el Calderón, y cuando el Betis marcó el primer gol fuístes la única persona que se me vino a la cabeza y comencé a llorar sólo, apartado del bullicio que gritaba y saltaba celebrando tan deseado gol. También te tuve presente el día que debutábamos en la Champions, que sí, que ese Betis que conocístes en tercera jugó la Copa de Europa. Ese día estuve en el campo y cuando sonó ese himno un escalofrío recorrió mi cuerpo y dos lagrimas se me escaparon junto a una sonrisa mientras miraba a ese gol sur que sigue igual que cuando entrábamos a ver los últimos veinte minutos de partido mientras a mi lado muchos lloraban también acordándose de sus seres queridos, de esos béticos que gracias a ellos hoy podemos celebrar este día.

Esto es el Betis y el ser bético, no es simplemente ver jugar y animar a un equipo de fútbol, es mucho más. Es sentir, recordar, llorar, reir, vivir….. muy pocos lo entienden pero tú bien sabes lo que quiero decir pues del Betis uno no se hace, se nace, tu no eliges al Betis es el Betis el que te elige a tí. Y esa parte es la que me ha tocado a mí, me eligió y estoy muy orgulloso. Por eso nada más que decirte que felicidades y que sepas allá donde estés que suelo acordarme mucho de tí. Dá muchos besos y recuedos por allí de parte de todos.

Un beso de tu nieto.